LAS CÉLULAS  SE AUTO-REPARAN  EN UN CUERPO SANO

La célula tiene  una gran capacidad de recuperación, incluso ante un ataque constante es capaz de repararse más veces de las que consiguen descomponerla. Esto es especialmente cierto en el caso de las células dentro de nuestro cuerpo. Las micro máquinas que sostienen la vida dentro de nuestras  células se descomponen a cada momento. Ninguna es impredecible y todas pueden ser  remplazadas con facilidad en tanto el ADN sea capas de codificar la petición para que más de ellas sean producidas. Sin embargo, si el ADN sufre un desperfecto, necesita ser arreglado antes de que la célula de divida y se replique el ADN dañado.

Esto podrá sorprender  a algunos, pero el ADN se daña millones de veces por segundo dentro de cada célula de nuestro cuerpo. Las moléculas reparadoras de ADN están ocupadas todo el tiempo, componiéndolo en la  célula. Viajan a lo largo del ADN en busca de daños, y casi siempre pueden arreglarlos. Como medida de supervivencia, el código del ADN es escrito en muchos sitios; es redundante  o duplicado..

Las moléculas reparadoras usan este código redundante como modelo para reparar el ADN dañado. Cuando partes importantes del ADN no pueden ser reparadas, entonces la célula no puede producir las proteínas que necesita para mantenerse en equilibrio. Es así que ocurre el estrés oxidativo y que toda la célula disfuncional es detectada y eliminada. -Ya hemos dicho que las células individuales no son imprescindibles y pueden ser reemplazadas con facilidad.-
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El proceso constante de reemplazar la maquinaria celular dañada es fundamental para mantenernos sanos a nivel celular. Y si lo piensa un poco también es fundamental para mantener nuestra salud a gran escala. Las células se unen para formar tejidos, los tejidos se unen para formar vasos sanguíneos,  estos a su vez forman órganos, huesos, músculos,etc.

Es el esfuerzo de colaboración entre trillones de estas células lo que nos mantiene sanos. Si perdemos nuestra salud, siempre puede atribuirse a que un grupo de células han sido dañadas, o no están funcionando adecuadamente. Los esfuerzos constantes de reparación que se llevan a cabo a nivel celular son esenciales para nuestra salud. Sin estos esfuerzos constantes de reparación, no sobreviviríamos por más de unas cuantas horas.

Un desequilibrio de los mensajeros re-dox, que suelen manifestarse en la forma de estrés oxidativo, envía una clara señal de que un daño ha ocurrido en alguna parte y que la célula está defectuosa. El exceso de oxidantes no esta equilibrado por los reductores y los antioxidante no pueden neutralizarlo eficazmente. Estos oxidantes terminan provocando aun más daño a otras partes de la célula. Esta clara señal de ayuda provoca que el ADN codifique un llamado para “el equipo de mantenimiento” y envíe mensajeros o citoquinas para alertar al sistema inmunológico. Si este desequilibrio (estado de estrés oxidativo) no es corregido por el equipo de mantenimiento, los oxidantes seguirán aumentando. Asi es como  un par de horas después, la célula dañada comienza un “suicidio celular programado” en cascada (apoptosis) que concluirá con su muerte y desmantelamiento. Esto no es algo malo. Las células saludables a su alrededor serán en ese momento capaces de dividirse, con el fin de ocupar el lugar vacío. A escala microscópica, ésta es la esencia del proceso de sanación.

El estado de estrés oxidativo en una célula estresada o dañada también provoca que el ADN codifique un llamado para que se envíen mensajeros a las células vecinas y las alerten sobre su estado. Los mensajeros redox también pueden usarse como mensajeros inter-celulares de este tipo. Si la célula dañada, como en la que encontramos en los tumores, no es capaz de matarse, entonces las células sanas vecinas enviarán de vuelta mensajeros que advierten sobre la “zona de muerte”, así como mensajeros para alertar del peligro al sistema inmunológico, que provocarán que muera la célula dañada o que sea atacada por el sistema inmunológico. Este sistema es usado regularmente para detectar y destruir todas las células dañadas y disfuncionales en el cuerpo. Hay que recordar que aun cuando trillones de células son detectadas y eliminadas con éxito, el no detectar tan solo una célula disfuncional es suficiente para que comience a gestionar un crecimiento anormal.

Tomado de ASEA.

 

 

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